En una reciente y distendida entrevista, Ben Affleck ha dejado clara su postura sobre el futuro profesional de sus hijos. El ganador del Oscar confesó que, aunque ama su profesión, espera que sus tres hijos fruto de su matrimonio con Jennifer Garner encuentren caminos lejos de la industria del cine para evitar las presiones de la vida pública.
Affleck, de 53 años, enfatizó que su prioridad es darles "espacio para que descubran qué es lo que realmente quieren hacer". Con un toque de humor ácido que rápidamente se volvió viral, el actor remató: "Simplemente espero que no desperdicien su vida actuando".
Para el protagonista de Argo, la exposición mediática es una carga compleja que no desea imponer a sus herederos. "Pones algo sobre tus hijos cuando tienes una vida pública, y eso es complicado", explicó, reafirmando que no habrá empujones hacia los sets de grabación.
Lejos del estereotipo de los "nepo babies" con privilegios ilimitados, Affleck y Garner parecen estar fomentando una ética de trabajo convencional en su hogar:
Violet (20):

Actualmente estudia en la Universidad de Yale y compagina sus estudios con empleos temporales mientras busca prácticas de verano.
Fin (17):

Trabaja en una tienda local, desempeñando lo que el actor describe como "un empleo clásico de adolescente".
Samuel (13):

Recientemente recibió una lección financiera de su padre cuando este se negó a comprarle unos tenis de lujo de 6,000 dólares.
Con estas declaraciones, el cineasta reafirma su intención de que la fama no sea una herencia, sino que sus hijos construyan su propia identidad fuera del ecosistema de Hollywood. |