Reflexivo. No fue la típica reimaginación de un cuento de hadas de una manera refrescante. Definitivamente resuena con los empáticos - me encantó el cambio de perspectivas de cada personaje.
Esta película se me ha quedado grabada desde que la vi. Es difícil de explicar, pero no quería que terminara...
Me sentí humano. No se tienen muchas experiencias así en el teatro hoy en día.