En este drama nos encontramos al detective Michael Britten (Jason Isaacs) que sufre un grave accidente de coche junto con su mujer y su hijo. Al despertar descubre que su esposa Hannah (Lauren Allen) había muerto en el accidente, lo que, lógicamente, le destroza. Cuando parece recuperarse del trauma despierta en una dimensión paralela en la que también sufrió el accidente pero su esposa ha sobrevivido, mientras que quien muere es su hijo Rex (Dylan Minnette). Comienza entonces a vivir una doble vida entre las dos dimensiones paralelas tanto en el terreno personal como en el laboral.
A pesar de una cierta frialdad estilística y el hecho de haber sido lanzada tras 'Origen', prometía ser una de las mejores y más interesantes series de este año. (...) Yo diría que la promesa ha sido en gran parte cumplida
El creador Kyle Killen ha creado un rompecabezas provocativo y atractivo, lleno de una complejidad desconcertante para el intelecto y emoción para el corazón