El piloto de “Virgins” arrancó bien, pero con altibajos. Me gustó que muestren honestidad y que no se queden en lo superficial: esas sesiones de bondance o coaching tienen impacto real. Pero, al ser tan variado en tono (un minuto gracioso, al siguiente emocionalmente intenso) se siente a veces desordenado. Deanne mostró matices interesantes, pero la edición apresurada dejó algunas historias sin apenas profundizar. Tiene potencial, sí, pero necesita un poco más de coherencia en las próximas entregas. |